Madre mía, el mío en cuanto se le queda el comedero vacío empieza la ofensiva:
-va a donde estés y maúlla zalamero y se restriega, si le haces caso, te lleva hasta el comedero.
-si no le haces caso empieza a maullar y dar vueltas por todas partes, cada vez más enajenado.
-lanza el comedero.
-chilla.