Ante su sonrisilla, él también sonríe.
—Ya veo. Ya se lo decía yo: nunca fue la mala—dice, dando un par más de caricias en su espalda—. Por cierto… Me acuerdo un poco de cuando estaba en la Forma del Wyrm. Creo que… Tú me hiciste “despertar” aún en ese estado.
—¿Quién crees que fue?
Dijo sonriente.