Asiente con un gruñido, dejando la taza de café en la mesa. Da una lenta inspiración, y echa el aire por la nariz.
—No es el único, Ciri. Hay otros tres más—responde el cazador—. Pero manejan otra… Clase de armas. Creo que no son tan humanos como aparentan, o si lo eran, mucho de su naturaleza +
Y con una máscara de materiales extraños. Llevaba un arma que solo he visto en otros mundos, donde el agua corría dentro de las casas y la luz funcionaba con algo que contenía la electricidad por medio de cables.