‹ Responde al apodo de «putita» sin dudarlo siquiera, ahí medio acostada y medio puesta a perrito, ansiosa por calmar la picazón de su coño.
— ¡Vamos...! (😩) Papi, me tienes demasiado cachonda, ya fóllame... ~
Suplicaba por una metida lenta y placentera.