Que edificante cuando personas buenas ayudan a personas buenas. Mi más sentida admiración.
Estoy muy contenta. Os cuento. Hace un par de meses entró un chico en el hotel a preguntar si podía calentar algo de comida. Le dejamos pasar, claro. Vino un par de veces más y le pregunté. Me contó que vivía en la calle (tendrá 22 años o así) porque en su casa sufría malos tratos por parte de